domingo, 4 de marzo de 2012

Cuatro Estaciones



Primavera.

Hay dos caras

diametralmente opuestas

en setiembre.

Una que se construye hacia la luz,

donde brota el verdor de la enramada.

Otra que la provocan siete vientos

que empujan a gorriones desplumados

hacia el cuadrado gris de las veredas.

Puedo mirar el cielo en primavera,

pero en puntas de pie.



Verano

Hay un verano que no vuelve nunca

aunque siempre regrese otro verano.



Otoño

Idas las moscas vuelvo al recurrente

sueño en que la hojarasca incontrolable,

lejos de las escobas y las quemas

sepulta a la ciudad en su beige(eza).

Indignado va el cielo ensangrentando

desde marzo hasta junio nubarrones.



Invierno

Solo la cama guarda la segura

dulce inmovilidad del paraíso.

El resto de la casa, la ciudad,

todo es mentira cuando lluvia, viento,

hacen temblar las manos y las ramas.

Una tonada triste bajo las frazadas.

Eso es lo cierto: duerme, espera, hiberna.


De Descendencia, a publicarse en el correr del año.

2 comentarios:

  1. Compradora asegurada.
    Si el correr es antes de octubre me lo entregaran en mano cruzando el gran azul.
    Un saludo.

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  2. La idea es que sí, que salga antes. Pero dependemos del viento. se agradece el interés. un abrazo.

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